Oclusión y ATM
Introducción oclusión y atm
La oclusión y ATM están estrechamente relacionadas y tienen una influencia mutua. A nivel anatómico, el sistema estomatognático está compuesto por tres pilares fundamentales que tienen que trabajar de manera coordinada para conseguir desarrollar su función de la manera más efectiva y eficiente posible. Estos tres pilares deben estar sincronizados y son las articulaciones temporomandibulares (ATM), la musculatura masticatoria y los dientes. Sólo cuando el dentista rehabilitador o prostodoncista es capaz de controlar, manejar y coordinar estos tres factores se puede decir que realmente ha rehabilitado estética y funcionalmente al paciente. La falta de coordinación entre estos tres factores puede generar alteraciones musculares y/o posturales con repercusión en distintas partes del organismo. Como seres humanos, somos capaces de adaptarnos a ciertas descordinaciones y desajustes que produzcan estrés físico, psíquico y mecánico, pero todos los cambios adaptativos tienen un coste. A veces ese coste es asimilado por el paciente fácilmente y sin apenas alteraciones funcionales, pero en otras ocasiones, la suma de pequeñas adaptaciones puede provocar alteraciones funcionales importantes con repercusión en distintas zonas del sistema masticatorio.


¿Qué es oclusión?
Cuando se habla de oclusión parece que se hace referencia a un concepto abstracto, complejo y exclusivo. Pero, en realidad, existen tantas oclusiones como pacientes, ya que la oclusión es la forma en la que los dientes entran en contacto. Lo importante es identificar los distintos tipos de patrones de oclusión que aparecen y saber en qué momento se debe actuar y de qué forma. En nuestra clínica somos especialistas en saber diferenciar una oclusión fisiológica de una oclusión patológica. Además, a la hora de rehabilitar nuestros casos, ya sea sobre implantes o sobre dientes, recurrimos a lo que se conoce como oclusión funcional óptima, que reúne las siguientes características:
- Contactos dentales regularmente distribuidos entre todos los dientes.
- Fuerzas oclusales repartidas entre todos los dientes y dirigidas axialmente sobre éstos para soportar las cargas oclusales y así evitar desplazamientos dentarlos.
- Máxima intercuspidación dentaria en una posición condilar estable.
- Eficiencia muscular, de manera que la musculatura realice su función con el mínimo gasto energético.
- Ausencia de interferencias, o lo que es lo mismo, que no exista contacto dentarlo alguno durante los movimientos mandibulares salvo en el momento final del cierre donde todos los dientes entran en contacto a la vez en la posición condilar estable.
- Existencia de una guía anterior que proporcione disoclusión en sectores posteriores y guías laterales en caninos que liberen de contactos al resto de dientes.